Berriozar,Deporte

Iván colás en la Red Bull X Alps

15 Oct , 2015  

La Red Bull X Alps es para muchos la carrera más dura del mundo. En ella, los participantes deben recorrer los más de 1.000 km que separan Salzburgo (Austria) de Mónaco a pie o volando.

Nuestro vecino Iván Colás (5 de julio de 1979), doble campeón de España, participó en la edición de este año siendo el único español entre los 32 elegidos de todo el mundo. Una lesión y la rotura del parapente le impidieron llegar a su objetivo final y alcanzar la meta. Aún así, después de 800 kilómetros a la espalda, Iván se muestra muy satisfecho y asegura haber vivido una gran experiencia

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¿Qué sentiste al recibir la llamada para participar? ¿Lo esperabas?
Todos los pilotos recibimos la invitación a finales de septiembre del año pasado. Al principio me llevé sorpresa, ya que la verdad no me lo esperaba. Pero también sentí mucha emoción y algo de miedo. Quedaban solo 8 meses para la prueba y había que preparar un montón de cosas.
¿Y cómo te preparaste para afrontar este reto?
En mi caso fue una preparación especial. Unos meses antes había sufrido un grave accidente con el parapente y tuve una triple fractura vertebral, así que había estado un tiempo de recuperación. Pero había que llegar fuerte y pude recuperarme y fortalecer la espalda realizando una preparación acorde con mi lesión, gracias también al apoyo y la ayuda del Centro de Alto Rendimiento en Navarra.
El entrenamiento consistía en realizar ejercicio físico 5 o 6 días a la semana (correr o andar por el monte) y siempre con una mochila a la espalda con 10 o 12 kilos.
¿Qué teníais que llevar con tanto peso en la mochila?
Una de las reglas era llevar siempre encima el parapente, la silla y el casco. Además, eran obligatorios otros objetos como instrumentos electrónicos, dispositivos de seguimiento en tiempo real, bengalas, una cámara de vídeo, la comida y la bebida.
Supone un desgaste muy grande cargar con esto todo el día.
¿Y cómo valoras tu participación?
El evento en sí ha sido una pasada. He estado en lugares increíbles y he realizado cosas que no voy a volver a hacer jamás.
A pesar de no haber podido llegar a Mónaco, que era mi objetivo, estoy encantado y valoro positivamente cada minuto de lo allí vivido.
Es cierto que cuando te marcas una meta, la preparación previa es fundamental. Nosotros no pudimos desplazarnos previamente para entrenar allí, y es la parte en la que hemos fallado, ya que era fundamental conocer cada punto por el que iba a transcurrir la carrera.
¿Qué ha sido lo mejor?
Cada uno de esos pequeños momentos que hacen que sea tan maravilloso. Estar en Italia en una cumbre y poder volar 200 kilómetros, ver las Dolomitas desde el cielo… y todo ello compartido con el equipo (éramos 3: dos asistentes y el piloto,yo).
Son momentos que se quedarán para siempre en el corazón y que merecen mucho la pena cuando los recuerdas con los tuyos.
¿Y lo peor?
Sin duda, la lesión. A partir del tercer día de competición, llevaba ya una sobrecarga muscular importante y el médico de carrera me dijo que no podía continuar, que debía descansar. Pero aguanté y sufrí hasta el noveno día, sin apenas parar.
Otro momento malo fue cuando rompí el parapente. Estábamos en una cumbre a cerca de 3.000 metros del suelo, había que bajar de allí volando pero al intentarlo la vela chocó con una piedra y se rompió, así que tuve que bajar andando, con la lesión.
Así que sin equipo y con ese dolor ya no podía volar más. Se dieron las dos peores circunstancias que podían ocurrir.
¿Y hasta dónde pudiste llegar?
Hasta la frontera con Suiza. Conseguí cruzar Austria, Alemania e Italia. ¡Para la siguiente!
Así que esperas volver a participar y cumplir con tu objetivo de terminar la carrera
Este evento se celebra cada 2 años. A mí me encantaría, pero es muy complicado: está la preparación, el tiempo y dedicación… también el tema de los spónsors. Decir que sin ellos no habría sido esto posible (Skywalk, Salewa, Etixx, TwoNav, Compressport, Parapente Factory,Power Traveler,Plusmax y CÉBÉ)
Veremos las posibilidades que hay, pero a mi la verdad que se me ha quedado una espinita clavada y querría sacarla en la siguiente edición.
¿Por qué crees que te eligieron a ti entre todos los pilotos del Estado?
Seleccionan a un participante por cada país (excepto países por los que transcurre la carrera). En mi caso, en las entrevistas previas, se vaticinaba que podía haber sido elegido porque al tener una lesión seria en el mes de diciembre, en junio conseguir ser campeón de España y se decía que era una persona constante y luchadora, y que por eso podía cumplir con los requerimientos que se necesitan para este evento. Además de mi curriculum deportivo en el parapente de competición.
A la hora de seleccionar a los pilotos también valoran la capacidad psíquica para aguantar esto, que también va relacionado con la parte física de cada uno.
Yo me considero una persona competitiva, así es como me he criado y no me gusta perder ni a las canicas. No sé si esto es algo bueno o malo, pero ayuda muchas veces a seguir hacia delante.
¿Cómo te iniciaste en este mundo?
Practicaba la escalada. Un día un amigo, al llegar a una cima, me propuso bajar volando en lugar de hacerlo andando, para vivir la bajada de otra manera y ver la montaña de una forma diferente. Así fue como empecé: probé y me gustó. Poco a poco llegaron las competiciones y los buenos resultados, empecé a viajar por el mundo y a conocer países que de no ser por este deporte jamás hubiera conocido: Argentina, Serbia, Bulgaria…
El parapente me ha dado viajes, éxitos y 15 años de experiencias a través de vuelos por todo el mundo.
En todo este tiempo te habrán ocurrido muchas cosas, ¿cuál ha sido el mayor susto?
El accidente que sufrí en diciembre de 2013. Ocurrió en Canarias, en el Barranco de los Infiernos, el nombre ya da miedo…Era la última prueba de la Liga Nacional de Parapente y tuve un percance que me hizo ir contra el suelo. Se me rompió la espalda, me tuvieron que sacar en helicóptero y tuve que quedarme allá 20 días.
Fue algo muy duro, podía haberme dejado la vida.
Pero esto no me ha hecho parar… ya que en junio del año siguiente me proclamé Campeón de España.
Pero es un deporte muy seguro. Es como el que anda mucho en coche o en bici, que al final puede ocurrir algo en algún momento.
¿Qué les dirías a los que no lo ven así y sienten miedo?
Que se acerquen y lo vean, que prueben. Lo desconocido siempre da miedo, pero aconsejo a todo el mundo que se acerque a lugares donde se realizan vuelos y observen lo que hacen, cómo se divierten y cuánto de seguro es. Es mejor que hablar sin conocerlo.
Muchas veces solo sale a la luz lo peligroso de estos deportes y los accidentes que ocurren, pero la realidad es que en el mundo hay muchos vuelos y muy pocos accidentes.
¿Cuál es la zona que más te gusta para volar?
Me he criado en Berriozar y he visto Pamplona desde miles de ángulos. Volar en casa es lo mejor para mí. Aquí muy cerca tenemos uno de los mejores sitios, que es Arangoiti, en la Sierra de Leyre.
Yo cuando hace bueno salgo a volar; a veces una hora, otras veces 5 o 6.
¿Y llevas la cuenta del número de vuelos que has realizado?
Al principio sí lo hacíamos pero después ya no… Se suelen contar por horas, pero tampoco se lleva la cuenta exacta. Podría decirse que 200 o 250 horas al año.
¿Qué objetivos tienes marcados a corto plazo?
Ha ido un año tan intenso que no sé lo que me deparará el siguiente.
En 2016 se celebra la X Pyr, que es lo mismo que la carrera de Los Alpes pero es la mitad de distancia y en Los Pirineos, atravesarlos de punta a punta.
El año 2012 acudí por primera vez a este evento y quedé segundo, así que veremos si participamos de nuevo.
También seguimos preparando los campeonatos nacionales, la Copa de Europa y la Copa del Mundo.
Hay que ir viendo el futuro poco a poco, soy padre de familia y esto también influye, no es como cuando tenía 20 años.
Texto: Paula Greño • fotos cedidas por red bull.


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