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EL CIELO A NUESTRO ALCANCE

24 Feb , 2021  

Hoy he estado más cerca del cielo, admirando estrellas lejanas que el ojo humano a simple vista no puede ver y es que nosotros, los humanos, y nuestro planeta Tierra, en medio de la inmensidad e infinitud del universo, no somos casi nada.

Estas reflexiones, en una tarde de domingo lluvioso y otoñal, las he compartido con nuestro vecino de Berriozar Natxo Matxin.

Muchos de nuestros lectores quizá le conozcan como periodista deportivo en el diario GARA, pero estoy segura que desconocen su pasión y su afición por la astronomía y la astrofotografía. Esta última disciplina se dedica a la captación fotográfica de imágenes de objetos que se encuentran en el firmamento a años luz de distancia.

¿Desde cuándo tienes esta afición por la astrofotografía?

Desde pequeño, la astronomía ya me llamaba la atención por todos los enigmas que esconde y los asombrosos descubrimientos que encierra. Coincidiendo con mi primera paternidad, hace 14 años, comencé a interesarme y profundizar un poco más en el tema. Digamos que cambié las habituales salidas nocturnas de ocio con amigos por otras en menor número, pero más relajadas, primero visualizando los fenómenos del universo y después intentando captar su escasa luz.

¿Y cómo te iniciaste en esta materia?

A través de internet, contacté con la Agrupación Navarra de Astronomía, donde otros compañeros con importantes conocimientos sobre la materia te los van transmitiendo y te ayudan a comprender este interesante y complejo mundillo. Formamos parte de esta asociación algo más de medio centenar de socios que semanalmente, todos los lunes, nos reunimos para llevar a cabo actividades, como conferencias, cursillos, observaciones nocturnas…

¿Hace falta tener algún conocimiento o requisito para formar parte de dicha agrupación?

Para nada, basta con tener muchas ganas de aprender y curiosidad.

Quienes formamos parte de la agrupación somos gente amateur, con profe-

siones de lo más diversas, pero compartiendo una misma pasión. Todos hemos empezado de cero y aprendido a base del intercambio de conocimientos.

¿Qué otras actividades realizáis?

Nuestra sede está en un ático de la Torre Irrintzi, en el barrio de San Juan de Pamplona. Disponemos de una terraza bastante amplia donde se organizan observaciones con telescopios, algunas de ellas publicitadas a través de las redes sociales para que pueda participar todo aquel que lo desee. También periódicamente realizamos salidas nocturnas al mirador de la Foz de Arbayún, un lugar alejado y que dispone de un cielo con poca contaminación lumínica, lo que le hace ser un lugar idóneo para la observación y la astrofotografía.

¿Qué dispositivos son necesarios para fotografiar el cielo?

Un buen equipo astrofotográfico se compone de una montura robusta que disponga de un sistema para encontrar objetos astronómicos –nebulosas de gas, galaxias, cúmulos de estrellas–, un telescopio construido a base de lentes o espejos, una cámara específica para astronomía con mecanismos de enfriamiento, un sistema denominado de autoguiado para obtener mayor precisión y un dispositivo informático, como puede ser un ordenador, una tablet, e incluso un móvil para manejar todo ello.

¿En qué se diferencia la astrofotografía de la fotografía convencional?

Hay que tener en cuenta que los objetos que pretendemos fotografiar están a años luz de distancia, por lo que su luminosidad es muy débil, de ahí que los tiempos de exposición deban ser muy elevados y el número de tomas también. Hablamos de objetos a los que hay que dispararles durante varias sesiones y que posteriormente es necesario procesar (revelar) mediante software específico, lo que en la mayoría de ocasiones supone todavía más tiempo, ya que es un proceso complejo y puntilloso. Normalmente, en cada salida no estamos menos de 3-4 horas, a partir de ahí ya depende del tiempo de que disponga cada uno. La paciencia es un factor muy importante en esta disciplina.

Muchas horas…

Cierto y, además, a horas intempestivas, en las que el frío nocturno es un elemento muy a tener en cuenta. Sí que es verdad que, de un tiempo a esta parte, han surgido programas informáticos que facilitan controlar todos los dispositivos de manera remota, lo que te permite resguardarte de las gélidas temperaturas dentro de tu automóvil.

¿Recuerdas cuál fue tu primera astrofotografía?

Sí, la nebulosa de Orión, un objeto muy impactante del cielo invernal y que suele ser el elegido por los astrofotógrafos principiantes.

¿Qué es lo que más te gusta fotografiar?

Las nubes de gas o nebulosas son los objetos más interesantes y deseados por los aficionados, por sus diversas formas y colores. Se originan a

raíz de la explosión de una estrella y adquieren diferentes configuraciones y tonalidades, lo que les hace ser muy vistosas visualmente.

¿Qué es lo que más dificulta vuestro trabajo?

Pues principalmente la meteorología, no resulta fácil por estas latitudes disponer de muchas noches despejadas y sin viento, aunque últimamente ha surgido un problema añadido, como son la multitud de satélites de comunicaciones que se han lanzado al espacio, cuyas trayectorias dejan trazas luminosas no solo en nuestras fotografías, sino que también afectan al trabajo de astrónomos profesionales.

¿Ovnis has visto o fotografiado?

Como su propio nombre indica, un ovni es un objeto volante no identificado, no tiene por qué estar ligado a extraterrestres. La gran mayoría de las ocasiones, por no decir todas, tiene una explicación científica. Puede ser un fenómeno meteorológico, algún aparato aéreo que provoca visiones distorsionadas o incluso algún dispositivo de tipo balístico, como cohetes o misiles. Sin embargo, en la condición humana siempre despiertan curiosidad los elementos fantasiosos y de ello se aprovechan un buen número de pseudocientíficos para generar confusión. En la década de los años 60 del siglo pasado, el astrónomo estadounidense Frank Drake elaboró una ecuación basada en el número de estrellas de nuestra galaxia, la cifra de posibles planetas que podían girar alrededor de ellas, aquellos que podrían albergar vida, los todavía menos que tendrían vida inteligente y aquellas civilizaciones que podrían comunicarse. Llegó a la conclusión de que en toda la Vía Láctea habría unos diez posibles lugares donde se dieran estos condicionantes. El problema es que las distancias son tan abismales que es muy difícil que pueda haber contacto entre ellas, de ahí que el fenómeno ovni sea más una cuestión cinematográfica que real, por lo que los astrónomos aficionados no le damos la mayor importancia.

Despéjame otra duda, ¿las estrellas que vemos en el cielo están muertas, por así decirlo?

La luz viaja a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo y las estrellas están a tanta distancia de donde nosotros vivimos que, incluso en las más cercanas, la luz que emiten cuesta varios años en llegar hasta nuestros ojos. Se puede dar la paradoja de que veamos en el cielo una estrella que ya no existe, porque haya explotado, pero su luz siga viajando por el espacio. Es algo que nos hace reflexionar sobre lo insignificantes que somos, la Tierra es al universo, lo que un grano de arena en una inmensa playa, junto a que los seres humanos estamos formados por los mismos componentes que las estrellas.

¿Las estrellas, la posición de los planetas, los signos del zodíaco, la Luna, afectan al ser humano?

Hay que diferenciar. Por ejemplo, nuestro satélite, la Luna, sí que tiene una incidencia física en fenómenos como las mareas, o dependiendo de su luz puede influir en el comportamiento de especies animales o vegetales. Ahora bien, que la cercanía de Marte con Júpiter pueda afectar al amor, la salud o el trabajo, como defiende la astrología, es algo que no tiene ninguna base científica.

Entonces, eso de que hay más partos en Luna llena o que es mejor cortarse el pelo en Luna creciente, ¿no es más que una creencia?

Efectivamente. Es respetable que haya gente que pueda creer en ello, fruto de la tradición o las costumbres, pero no hay informes científicos que lo corroboren. Más bien al contrario, en la Agrupación Navarra de Astronomía se realizó hace unos pocos años un estudio para comparar las fechas de partos con las fases lunares, que determinó que no había mayor número de nacimientos durante la Luna llena y sí en determinados días para evitar su coincidencia con el fin de semana.

He de confesar que la conversación con Natxo no me ha dejado indiferente, me ha fascinado saber un poco más del mundo de la astronomía y la astrofotografía. Reconozco que me ha hecho revisar creencias que, aunque no las destierre por completo, sí que indagaré un poco más sobre ellas.

Que cada cual crea lo que quiera, pues como dice la frase del padre de la astronomía moderna:

“Por medio del rechazo a los principios científicos,
uno puede mantener cualquier paradoja que desee.”

Galileo Galilei

Texto: Marian Baos Ania (momufela) · Fotos: Natxo Matxin


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