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Entrevista a Cecilia Themme, Presidenta de Entre Culturas

14 Mar , 2015  

“Nuestra propia diversidad es lo que nos une, y no lo que nos separa”

La Asociación Mujeres Entre Culturas de Berriozar se formó en 2006 tras la realización de un taller organizado por el Área de Igualdad del Ayuntamiento y dirigido a mujeres inmigrantes. Su presidenta, Cecilia Themme (nacida en Perú y residente en Berriozar desde hace 22 años), señala que el principal objetivo de esta asociación es “trabajar por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres desde la perspectiva intercultural y la integración de todas las mujeres”.

¿Por qué se decidió formar esta asociación?
Para establecer espacios comunes facilitadores de la comunicación, donde se fomente el diálogo feminista e intercultural para lograr un conocimiento mutuo que nos lleve a reconocernos “unas” a “otras” como sujetas políticas y protagonistas en todos los ámbitos, y trasladar estas experiencias al resto de nuestro pueblo, una sociedad plural.

¿Qué os diferencia de otras asociaciones?
En Navarra no hay ninguna asociación de estas características. De mujeres migrantes hay pocas, y mixtas ninguna. Me refiero a mixtas porque la integran tanto mujeres migrantes como “autóctonas”, navarras y procedentes de otras comunidades. Berriozar es un pueblo también de emigrantes, muchas han llegado hasta aquí desde otros lugares del Estado.

¿Cuáles son vuestros objetivos?
Defendemos la interculturalidad como un aprendizaje y un compartir mutuo, donde la diversidad es dinámica, intercambiable y abarca a todas las personas. Por eso, proponemos y favorecemos la convivencia en la diversidad, las semejanzas entre nosotras, y la universalidad de derechos, recursos, bienes y poderes para todas. A pesar de las diferencias, las distancias culturales, las barreras idiomáticas… que existen entre nosotras, veíamos y vemos que tenemos muchas cosas en común y nos preocupan (la violencia contra las mujeres, la igualdad, la familia, la conciliación laboral, la convivencia, la educación de los hijos e hijas…).

¿Y qué es lo que hacéis?
Al principio éramos muchas mujeres y muy activas: realizamos una exposición intercultural en Mendialdea, preparamos un taller de comidas del mundo dirigido a los chicos de la localidad, hemos realizado un vídeo contando nuestra experiencia… También hemos impartido charlas sobre la situación de la mujer inmigrante, cuentacuentos para los más pequeños, realizamos una instalación “El lado femenino de la historia” y realizamos tres encuentros interculturales al año.
Además, desde el comienzo, participamos en los actos del 25 de noviembre (Día Internacional contra la Violencia de Género) y del 8 de marzo (Día de la Mujer Trabajadora), en la Comisión de Hábitos Saludables, participación en la evaluación del I Plan de Igualdad de Oportunidades y en la elaboración del II Plan de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres del Ayuntamiento de Berriozar, Jornadas de Interculturalidad, en los Pactos Locales, Agenda Local 21, Huertas ecológicas,…Todo ello, siempre en colaboración con la Comisión de Igualdad del Ayuntamiento de Berriozar.

¿Y en qué momento os encontráis ahora?
Hemos atravesado diferentes procesos. Empezamos muy potentes y con muchas actividades. Por aquellos años, en Berriozar, había en torno a un 20% de población migrante. Ahora hay gente que se ha marchado a sus países de procedencia y el porcentaje es bastante más bajo, lo que responde al proceso generalizado que estamos viviendo de una profunda crisis, tanto económica como social y política. Por eso, algunas se han marchado, pero también han venido otras mujeres a participar, algunas de Pamplona.
Es difícil trabajar en una asociación de estas características porque las mujeres siempre estamos dando nuestro espacio y tiempo a los demás, y sacar tiempo para una misma es difícil de gestionar. Priorizamos otras cuestiones a nuestro propio espacio, y ejercemos un triple rol como mujeres que participamos en la política desde el asociacionismo, conciliar con la vida laboral y familiar como sostenedoras de la vida familiar. A todo esto hay que añadirle nuestra diversidad, con códigos de comunicación diferentes, religiones diversas, agnósticas, ateas,… Sin embargo, esto que en principio es una dificultad, resulta a su vez nuestra fortaleza ya que cada una de nosotras aporta al grupo su experiencia y su mirada, para establecer una relación entre mujeres alternativa a las pautas de la sociedad patriarcal y etnocéntrica.
En este momento nos encontramos en una etapa de reflexión, de mirar hacia dentro y de ver hacia dónde queremos ir, qué queremos y qué no queremos. Hemos trabajado bastante pero creemos que deberíamos contar con más apoyo, precisamente por eso, por la singularidad de nuestra propia asociación.

¿Tenéis contacto con otras organizaciones de Berriozar?
Estamos fortaleciendo la red social que ya existe en Berriozar, colaborando con otras organizaciones como el Ateneo, la PAH, Ayuda al Vecino/a,… porque entendemos que precisamente esa es una de las mejores maneras de contribuir al empoderamiento personal y colectivo de las mujeres de nuestro pueblo. Precisamente nuestra principal aportación es integrar la perspectiva de género e intercultural en todos los espacios en los que participamos. Y a su vez nos enriquecemos de las aportaciones que hacen las mujeres y los hombres que participan en esos colectivos.
Seguimos concienciándonos y también nos movilizamos junto con personas y colectivos de otras poblaciones,  ya que desde hace dos años participamos en Pamplona en la Asamblea Navarra por el Cambio Social, donde compartimos con otras organizaciones y la ciudadanía que desde la confluencia transversal de diferentes sensibilidades podemos impulsar el cambio profundo en Navarra, que para lograr las demandas sociales que implican dicho cambio tenemos que construir una alternativa democrática desde la participación social y empoderamiento de la ciudadanía y lo podemos conseguir a través de movilizaciones ciudadanas marcadas por la acción unitaria. También participamos activamente en iniciativas unitarias como Parlamento Social,  Denok Batera y en la Manifestación del 14 de marzo. El arco iris del Cambio Social.

En Berriozar se os conoce, pero ¿qué tendría que hacer una persona para formar parte de esta Asociación Entre Culturas?
La Asociación está abierta a todas las mujeres que quieran trabajar y vivenciar una experiencia práctica de interculturalidad e igualdad. Solo tienen que contactar con el Servicio de Igualdad del Ayuntamiento y pedir allí mi teléfono o correo electrónico. Nosotras encantadas de que puedan participar más mujeres.

TEXTO: PAULA GREÑO • FOTO: IÑAKI VERGARA


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