Berriozar,Cultura

Entrevista a John Otazu

16 Ene , 2017  

“Necesito interactuar y comunicarme con los demás a través de mi arte”

En sus nuevas perfomances, el artista John Otazu comparte su forma de ver el mundo

En la presentación de su estudio a los medios de comunicación (calle Kaleberri 14) el pasado mes de diciembre, John Otazu mostró también sus nuevas perfomances, entre las que se encuentra “Tricicleando con Arte”, “Favor por favor” y “Evolución involución de la especie”. Además, sorteó entre los medios presentes una obra valorada en mil euros y otra entre los periodistas allí congregados.

¿De qué tratan estas nuevas perfomances?
Tricicleando con arte es porque necesito mostrar mi arte por la ciudad, no me gusta encerrarme a pintar en el estudio. Me gusta participar con la gente, interactuar con ellos y mostrarles mi forma de pensar y de ver la vida. Incluso he dejado a niños pintar en mis cuadros y les animo y les abro la mente, les muestro que el arte es mucho más.
La de favor por favor es maravillosa, me encanta. Ofrezco grandes descuentos en la venta de mis obras, hasta del 99%, a cambio de que el comprador realice un favor a otra persona, cuando quiera, donde quiera y como quiera. Es una investigación psicológica del comportamiento humano, ya que en su interior y solo para él queda si lo hará o no lo hará.
Dicen que nadie da duros a cuatro pesetas, pero yo sí lo hago, soy la excepción. Claro que pierdo, pero gano en interacción.
Evolución involución de la especie es una denuncia social a la falta de empatía y civismo poniendo la otra mejilla, que es algo muy difícil. Pero yo soy así y eso alimenta mi forma de ver la vida, me hace evolucionar.
Esto viene a raíz de los problemas con las filtraciones de agua que llevo sufriendo en mi estudio durante más de 9 años a través de una terraza de la comunidad de vecinos de Donamaría 1 y que todavía no están solucionadas. Pero he hecho arte social con ello, es vital para mí.
¿Y por qué haces este tipo de cosas?
Necesito comunicarme con los demás, darme a ellos a través de mi arte. Esta necesidad me parece muy hermosa.
Desde muy pequeño, con 7 años, sabía cuál era mi objetivo en la vida: alcanzar el poder político y económico necesario para ayudar a los demás e intentar así cambiar el mundo.
Soy de los que piensa que si todos se echasen un cable de vez en cuando, la vida sería maravillosa.
Así que yo intento trasladar esto con mi arte, ya que tengo la suerte de manejarme con cierta habilidad con la pintura, la escultura o la fotografía.
¿Cómo te defines?
Como dice en mi blog, soy un alienígena exiliado. Así me siento. Y la palabra que mejor me define es integridad, una persona con un hambre voraz por aprender.
Albert Einstein dijo: “El fin de mi vida es la búsqueda de la verdad”, y esto es algo que me define muy bien. Además creo que hay una verdad universal, y me gustaría creer que todo el mundo está en esa verdad, que es la tolerancia, el respeto, la comunicación… Es una verdad inamovible, aunque hay quien no la ve ni la verá jamás.
Vives de tu arte, ¿te consideras afortunado por hacer lo que quieres?
Sí, totalmente afortunado. Hago lo que quiero, pero no del todo. Me habría gustado contar con la logística necesaria para llevar a cabo mi concepto del arte, que es muy bestia.
Pero has hecho perfomances muy arriesgadas y puesto tu vida en peligro…
Sí, pero de todas he salido ileso. Hay que tener mucha seguridad para hacer esto y yo el peligro físico lo puedo controlar. Hay gente que no lo entiende. Solo ven al loco de John Otazu pintando un cuadro delante de un coche en marcha a más de 150 km por hora o encima del capó con tan solo un pijama.
Soy un loco pero no en el sentido que ellos se piensan, sino un loco de la vida. Yo amo la vida y para hacer esto hay que estar más sano, sensato y coherente que el resto del mundo.
TEXTO: PAULA GREÑO • FOTO: IÑAKI VERGARA


Comments are closed.