Berriozar,Cultura,Deporte

Inaugurado el nuevo botxategi

9 Dic , 2015  

Se trata de un nuevo espacio cubierto que pretende fomentar y difundir el juego de las botxas en nuestra localidad y conservar esta tradición.

Más de un centenar de personas se acercaron el domingo 8 de noviembre, en una soleada mañana, al Polideportivo Municipal de nuestra localidad para asistir a la inauguración del nuevo botxategi, instalación realizada por los trabajadores municipales del Ayuntamiento de Berriozar.
Así, a partir de ahora, durante los meses de invierno podrá practicarse también este juego bajo cubierto, aunque el anterior botxategi, ubicado en el atrio de la iglesia del pueblo viejo, seguirá acogiendo partidas y campeonatos por su entorno inmejorable, como la final del campeonato de fiestas en agosto.
Alfonso Arnesto, concejal de Deporte, Cultura y Juventud, animó a todos los vecinos a hacer uso de esta nueva instalación y destacó la labor de Roberto Larranua, joven berriozartarra y miembro del equipo BKE Botxa Taldea, sin el cual esto no habría sido posible.
A continuación, se bailó un aurresku ante las puertas del nuevo espacio y en presencia de un grupo de veteranos y familiares para después acceder al interior del recinto donde se disputó un partido entre Iruek (integrado por Feliciano Sancho, Alberto Soria y Juan Soria) y Etxape (compuesto por Miguel Nagore, Víctor Ezkurra y Joaquín Urtasun), todos ellos finalistas en el campeonato celebrado en 1985. El saque de honor lo realizó Juanito Urdaniz.

Reglas y peculiaridades del juego
Los vecinos que deseen hacer uso de esta nueva instalación deberán previamente conocer las normas y funcionamiento de este juego, una tradición que alberga más de tres siglos de antigüedad y que se practica en diferentes partes de todo el mundo. Concretamente, en nuestro pueblo desde hace más de 30 años, cuando un grupo de jóvenes lo recuperó tras haberse perdido en los años posteriores a la guerra de 1936.
A pesar de tener cierta similitud con la petanca o los bolos, dispone de otras peculiaridades y la dinámica es diferente.
Se trata de una pista lisa de 12 metros de largo por 3 de ancho en la que se enfrentan dos tríos de jugadores. Cada uno de los jugadores dispone de dos botxas que han de lanzar sobre la pista y acercarse lo máximo posible a un botxín (de unos 4 milímetros de tamaño) lanzado previamente dentro de los límites del terreno de juego. Una vez que se han lanzado todas las botxas (12 en total) se pasa a determinar los puntos obtenidos por las bolas que más se han acercado y el equipo que antes se acerque a los 15 o 20 puntos (puntuación previamente acordada), es quien gana la partida.
Las botxas son de madera de boj que incorporan un taco de plomo que les da peso y que hace posible dirigir su trayecto y dar los giros.
Según los más veteranos, esta afición está arraigada en Berriozar, va en aumento y hay niños que ya la practican (se celebran campeonatos infantiles), por tanto el futuro está asegurado.

Texto: Paula Greño • FOTOS: PATXI PITILLAS


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