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JUBILOTECA O EL CENTRO EN EL QUE TODO EL MUNDO MEJORA

25 Mar , 2019  

El pasado mes de octubre se abrió el nuevo Centro Municipal para Personas Mayores Iruñalde de Berriozar, en el que se imparte un Programa de Vida Activa, y un Programa de autonomía y respiro familiar o jubiloteca, en la que participan 18 personas.

Para el futuro y con acuerdo del Gobierno de Navarra se pretende contar también con un centro de día. Esta vez, nos hemos querido detener a conocer un poco más la jubiloteca, y para eso, hemos hablado con uno de los monitores, Ander Pascualena, quien nos ha explicado cómo funciona este servicio, así como la valoración que hacen de los primeros meses de andadura.

Día a día de la jubiloteca

“A nivel de comunidad esto es un centro de mejora. Desde que comenzamos en noviembre, nadie ha empeorado, todas las personas asistentes han mejorado”. Son palabras de Ander Pascualena, monitor de la jubiloteca quien junto a Saioa  Leria se encarga de atender a las 18 personas que asisten a diario al centro, de 10:05 de la mañana a 13:00 horas.

“El día lo dividimos en tres partes: durante la primera hora, hacemos estimulación cognitiva, luego viene el almuerzo saludable, de 11:15 a 11:30; la segunda hora se dedica al ocio, donde según el día, se debaten temas de actualidad o si se celebra alguna fecha señalada, como el 8 de marzo o el 25 de noviembre, se trabaja sobre este tema. Y durante la tercera hora hacemos actividad física”, comenta Ander.

El hecho de estar tantas horas juntos hace que haya un trato muy cercano entre participantes y monitoras. “Aquí no les tratamos como números, en la jubiloteca se genera un vínculo muy estrecho y muy cercano. Por ejemplo, cuando vienen a la mañana, siempre hay saludos y abrazos y en la despedida igual”.

Cambio de hábitos

Sin duda, uno de los retos más complicados de este servicio es lograr cambios de hábitos, bien sean relacionados con la actividad física o la alimentación, en las personas mayores. Y tal y como nos comenta Ander, “lo bueno de este servicio es que pasamos juntos tres horas diarias y vemos que los cambios se pueden inducir. Por ejemplo, hace poco hubo una charla sobre la selección de residuos, y a partir de ahí, han aprendido a seleccionar los residuos y ahora todo el mundo vigila cómo recicla la otra persona”. Otro de los cambios  en los que hacen hincapié en la jubiloteca es la alimentación y para ello hacen almuerzos saludables donde comen fruta a diario. “Al principio, había gente que no sabía comer fruta y aquí la están comiendo. Lo mismo ocurre con el hecho de beber agua. Aquí cada persona tiene su vaso y cada 30 ó 45 minutos todos bebemos un vaso de agua, cuando antes algunas personas tal vez no bebían agua en tres horas”.

Taller de estimulación motora

Si bien la situación física de cada participante es diferente, todas ellas participan en el taller de estimulación motora que han puesto en marcha en la jubiloteca. “Para esta actividad empleamos diferentes modelos de gimnasia pertenecientes al proyecto Vivifrail, que están clasificados por dificultad y fueron creados por el ceimd (Centro de Estudios, Investigación y Medicina del Deporte). Cada modelo tiene una rueda de ejercicios y aquí les estamos enseñando a realizar esos ejercicios para que sean capaces de hacerlos en casa de manera autónoma. Si cogen el hábito de hacerlo por su cuenta, mejorarán su estructura incluso en diez años”. Por eso, si el tiempo acompaña salen del centro a caminar todos los días, y tal y como comenta Ander, “es curioso porque la ayuda que se prestan entre ellos es muy bonita. Somos dos monitoras, pero todos tienen ritmos muy diferentes, por lo que han conseguido que entre ellas sean autónomas ya que unas personas ayudan a las que más necesitan”.   

Actualmente, los y las participantes son 10 mujeres y 8 hombres; la más joven tiene 66 años y el mayor 95. La jubiloteca seguirá hasta junio y si bien durante el verano cerrará, en septiembre retomaría su actividad. En cuanto a la motivación por asistir a este servicio, Ander comenta que muchas de ellas vienen al principio empujadas por sus familias pero con el tiempo son ellas mismas las que quieren quedarse en la actividad.

Historia del proyecto

Para conocer la historia de este proyecto es necesario retroceder al año 2015. Fue entonces cuando se fueron dando pasos para dar una respuesta a las personas mayores de la localidad, ya que era y es un sector que ha ido creciendo y necesitaba una respuesta a sus necesidades por parte de las instituciones locales. Por ello, desde el Ayuntamiento se puso en marcha  un Programa de Vida Activa, que se imparte en el Centro de Mayores y que consiste en diferentes actividades dirigidas a personas de más de 60 años. Unido a este programa surgió la posibilidad de reutilizar el Centro Iruñalde que años atrás albergó la “guardería”.

El siguiente paso fue precisamente sacar el proyecto de Promoción de Autonomía y Respiro Familiar (la Jubiloteca) a concurso público y  en ese proceso la empresa adjudicataria fue Transforma, que pertenece a su vez a la asociación Gaztelan. Transforma a su vez llevó a cabo un proceso de selección y ahí fue donde fueron seleccionados Ander y Saioa.

Por otra parte, para determinar si el servicio es adecuado a las personas solicitantes se realiza una entrevista con las trabajadoras sociales, tanto de Centro de Salud o de Servicios Sociales, donde se determina el nivel de dependencia. Estos servicios cuentan con una tasa que se paga en función de la Renta, siendo más económicos para las personas con menos recursos.

Objetivo principal

El fin que persigue el Ayuntamiento es que el cuidado de personas mayores sea una labor comunitaria y que Berriozar pase a ser un pueblo cuidador de sus personas mayores. Por ello, se busca que tanto los y las mayores como sus familias entiendan el envejecimiento como un proceso natural y positivo. Y tratar de vivir de un modo más cómodo y natural, sin salir de su pueblo y entorno.

Texto: Itziar Perez Bueno • Fotos: Iñaki Vergara Pérez


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