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Más de 40 años cuidando la salud de los niños

7 Feb , 2017  

Fernando Urzainki Martínez, pediatra en el Centro de Salud de Berriozar desde que éste se construyó, se jubila tras 25 años en nuestra localidad.

Reconoce que todavía no sabe muy bien qué va a hacer a partir de ahora, cuando suene el despertador y no tenga que realizar el trayecto que día tras día y año tras año ha venido realizando desde su domicilio hasta la consulta. A su espalda, 40 años dedicados a la pediatría, más de la mitad aquí en nuestro pueblo. Quisimos estar con él pocos días antes de su adiós.

¿Qué se te pasa por la cabeza en estos últimos días?
Que se termina una etapa. He dado mucho de mí y he sido feliz trabajando en pediatría.
Entonces tendrás una sensación extraña…
Agridulce es la palabra que mejor lo define. Me marcho muy contento, pero también con muchísima tristeza. Me quedo un poco huérfano.
¿Y qué vas a hacer a partir de ahora?
No tengo ni idea, pero imagino que disfrutaré al menos de un año sabático. Voy a tener mucho tiempo para la familia, los amigos, para leer, viajar (aunque sea aquí al lado…). Esto es algo que no he tenido: tiempo.
¿Siempre tuviste claro que querías trabajar con niños? ¿Cómo fueron tus inicios en la pediatría?
Sí, desde 5º de Medicina era algo que tenía muy claro. Antes de terminar la carrera (que finalicé en 1977) ya había estado haciendo prácticas en el Hospital Virgen del Camino. En el 78 comencé el MIR y conseguí plaza en Pamplona para la especialidad de Pediatría. Después trabajé en Orobia y Orcoyen, y de 1985 a 1992 en el Centro de Salud de Estella. Desde abril de 1992 hasta hoy he ejercido aquí, en Berriozar.
¿Qué cambios has vivido en todos estos años en el mundo de la medicina, o de la pediatría más concretamente?
He vivido muy de cerca todo el cambio de la reforma de la Atención Primaria, donde se ha mejorado muchísimo. Se comenzaron a hacer los programas de continuidad, a realizar revisiones sistemáticas a los niños y niñas trabajando con menores sanos, se montaron las primeras comisiones, se establecieron las 8 horas de jornada laboral, se comenzaron a recoger todos los datos en historias de pacientes… Y algo fundamental, nacen los programas de promoción de la salud y prevención de enfermedades. Y en el 2003 llegan los ordenadores y nacen los programas de promoción de la salud y prevención de enfermedades.
¿Y esto qué significa?
Los programas de promoción promueven una vida sana, en este caso de los niños y las niñas. Aquí en Berriozar se funciona muy bien en esto porque trabajamos junto a otros colectivos.La prevención tiene que ver, como su nombre indica, con la prevención de enfermedades, como administrando vacunas o realizando revisiones periódicas a bebés recién nacidos y a niños sanos.
En todos estos años has visto a muchos niños, ¿sabrías decir más o menos cuantos han pasado por tus manos?
Buf, imposible. Al año tenemos alrededor de 150 nacimientos. Llevo aquí 25 años por lo que he tratado con dos generaciones. Estos últimos años he atendido a hijos de niños que me visitaron por primera vez con 7 u 8 años.
Tendrás mucha relación con familias de aquí.
Muchísima. Y muy buena con la mayoría de ellas. En todo este tiempo lo que he intentado ha sido relacionarme con ellas, solucionar algunos problemas, descubrir otros, y sobre todo acompañar. Creo que dejo huella en algunas familias.
He procurado ser una persona de fácil acceso. La pediatría tiene una parte estupenda, y es que la primera vez que viene alguien lo hace con una sonrisa de oreja a oreja, con una felicidad y satisfacción… cosa que no sucede cuando vas al médico de cabecera, que es por un dolor o enfermedad.
¿Y cómo te resulta tratar con niños?
A mi me gusta. Tienes que adaptarte a su lenguaje, a su forma de ser, hacerles ver que no eres un enemigo, pero tampoco ir de colega suyo. He intentado darles confianza y ser amable con ellos.
¿Te ha dado muchas satisfacciones este trabajo?
Muchísimas. ¡El problema es no saber qué voy a hacer ahora!
¿Con qué recuerdos te quedas?
Buenos hay muchos, no podría decir solo uno. De los malos… por desgracia me ha tocado el fallecimiento de algún pequeño, y lo vives con mucho mucho dolor.
Algo que quieras añadir
Por hacer una reivindicación, creo que la Atención Pediátrica debería abarcar hasta los 17-18 años de edad. Todo el tema de fracaso escolar, de consumos tóxicos, de inicio de sexualidad, embarazos en adolescentes… se suelen dar a partir de los 14 o 15 años, que es cuando ya no están dentro de la Atención Pediátrica. Nosotros, los pediatras, hemos estado tratando con esos niños desde que han nacido y podríamos prepararnos para todo esto.
Quisiera destacar también la labor que se hace en conjunto entre todos los trabajadores de la Atención Pediátrica (resto de pediatras, enfermeras, trabajadora social, personal administrativo…). Mantener una relación fuerte e importante nos ha hecho avanzar en la misma dirección y gracias a la UBA (Unidad Básica de Atención por parte de pediatra y enfermera) se ha conseguido una mejora importante en la salud de la población.
TEXTO: PAULA GREÑO • FOTOS: IÑAKI VERGARA


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