Mesa redonda

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Mesa redonda entre vecin@s (II Parte)

27 Jul , 2020  

En la última revista antes del estado de alarma publicamos la primera parte de la mesa redonda que hicimos con varios vecinos y vecinas del pueblo. Continuamos con la segunda parte del debate en el que se abordaron temas de actualidad, como la igualdad, las pensiones y la situación laboral de la juventud.

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Comencemos a hablar del tema de las pensiones y de los contratos que habéis tenido. ¿Qué opinión tenéis acerca de éstas? ¿Cómo veis la situación?

Pili: no dejo de ver que a mi alrededor la situación no es buena. En mi caso no dejo de lamentarme por no haber estudiado de pequeña y ahora cuando quieres estudiar te falta la memoria. Y eso que tenemos un ayuntamiento que nos ayuda mucho a todo ello, con actividades, etc.

Nora: en mi caso, dos de los trabajos en los que he estado han sido el Lantxotegi y en el Gaztegune de Berriozar, que son entidades pequeñas gestionadas por entidades locales. Luego he estado en Xilema y en fundación Ilundain, que son mucho más grandes, tienen muchos proyectos. Yo solo he conocido las residencias de menores, y ahí hay mucha diferencia entre los puestos de trabajo, por ejemplo, las auxiliares y las educadoras, que hacen prácticamente el mismo trabajo, y cobran 500 € menos. Las entidades que más me han gustado han sido las pequeñas.

Pili: yo lo he pasado muy mal. Yo quedé viuda, teníamos un pequeño negocio y me decidí a seguir con ello. El negocio era del sector del metal, mecánica, etc. Y tuve muchos problemas por ser mujer. Yo iba a pedir trabajos, y me había preparado bastante bien, pero cuando iba a pedir trabajo, no me acogían muy bien, pero a la hora de darme el trabajo me daban piezas de mucho más peso que el que mi prensa podía soportar, por lo que tuve que coger a un señor para que hiciera como encargado, para que me ayudase a representar lo que íbamos pidiendo. Llegó un momento en el que me ofrecieron un trabajo, dejé de hablar, y después de que me vieron que íbamos a hacer X piezas al año, habíamos calculado lo que valía el troquel… al final tuve que decir que no se rieran de mí, porque sabía de sobra que esa pieza no era compatible con la prensa que yo tenía. Me he tenido que hacer la dama de hierro. Me ponían en duda todas las cosas. Me las vi muy negras. Estuve 10 años solo, fue una experiencia muy negativa porque te ves que te infravaloran en todo. Hubo alguien hasta que me dijo que “mejor sería que pusierais un puticlub”.  Las pegas las ponía la gente y la administración. Ahora cuando veo a los jóvenes, pienso, qué felicidad vivir este momento en el que todas las personas son más abiertas.

Txema: en el caso laboral, la situación que viven los jóvenes ahora es mucho peor que la que vivió mi generación. Yo me acuerdo que podía dejar un trabajo al mediodía y empezar otro nuevo a la tarde. Yo hoy en día me considero una persona que tiene más que de sobra para vivir. Lo cual es un lujo. Y además, cuando estás al final, con menos necesidades, tu vida está ya hecha, es una tarea de mantenimiento. Esta situación la tienen el 90% de mi generación, y también buena parte de generaciones futuras, aunque empeoren algo. El nivel de consumo es muy alto en esta sociedad, entonces decir que vivimos peor que los Koplowitz, pues sí que es cierto, pero el punto de referencia tiene que ser el conjunto de la humanidad, y nosotros tenemos la fortuna de haber nacido y vivido en un punto concreto del mundo, pero no tenemos ningún mérito más. Yo me muevo entorno a dos movimientos: uno sería el movimiento para el decrecimiento y el de reparto de empleo. Y creo que tenemos que vivir mejor con menos, y sobre todo más igualitariamente. Por ejemplo, el tema de las pensiones, 1.080 € es una pensión. Un salario de 600 € podría ser maravilloso si el que más cobrase sería 700 €. Pero si uno de 600 € lo comparamos con uno de 4.000 €, lo asfixia o lo asfixiamos. El tema son las desigualdades y tenemos que salirnos del capitalismo que nos ha metido a todos ahí a través del consumo. Somos injustos, depredadores, no somos los principales culpables, pero si no asumimos nuestra culpa, lo tenemos difícil.

Pili: yo veo el futuro de los jóvenes bastante difícil. Los y las jubiladas podemos ayudar a nuestros hijos e hijas, y nos damos cuenta de que tenemos bastantes menos necesidades, es cierto que pasas el mes con mucho menos. Esta edad no te pide la necesidad de un coche nuevo, etc. Me parece que la juventud está muy capacitada, pero no tiene un futuro. Con 30 años estáis todavía viviendo con los padres, no tenéis familia hasta mayores, cuando nosotros con veintipico ya teníamos. Todo eso es una situación como para pensar que no está tan bien. Yo por mis hijos veo que tenéis un sufrimiento interno de no ser lo que queréis ser. Con los estudios no se termina todo, y tenéis mucha más capacidad de estudiar, pero la vida no es solo estudiar. A mí me apura un poco vuestra vejez. Tenemos que luchar un poco todos. Y sí que creo que algunas pensiones están mal, pero están mal porque con ese dinero tienen que ayudar a los hijos, que, si solo vivieran ellos, igual vivirían mejor.

David: a mi respecto a las pensiones me parece mal que tengáis ese sueldo tan bajo, porque al final, después de tantos años trabajando muchos tienen pensiones ridículas. Yo lo veo con mi madre, que la despidieron con 45 años, y se ha tenido que buscar trabajos sin contrato y no ha cotizado a la seguridad social. Eso es un reflejo de lo que veo, que hay gente que ha trabajado desde los 9 años y ahora cobran 400 € de pensión. También considero que la gente que ha trabajado en casa se tendría que valorar. Yo ahora que estoy estudiando en Virgen del Camino veo en clase gente que quiere sacarse un título y buscar trabajo. Pero la administración tendría que perseguir que esa persona que estudia no se quede solo con un título, sino que genere riqueza, es decir, que ese alumno o alumna se decida a poner en marcha una empresa. Y que veo en educación, no es eso, solo importa aprobar o suspender. Creo que en la escuela se deberían enseñar más valores, porque solo aprenden a competir, y lo que tienen que darse cuenta es que igual con cinco años un crío no sabe sumar bien, pero en el futuro esa persona puede ser un portento de las matemáticas si está motivado.

Txema: creo que se dice mucho, excesivamente, que la solución está en la educación. Somos una sociedad muy competitiva, entonces la educación ¿cómo va a ser? Pues competitiva. La competitividad se refleja en lo laboral, en las relaciones…. No podemos confiar en que la educación lo va a cambiar todo porque responde al modelo social que tenemos. Tenemos que intentar cambiar un poco el conjunto de la sociedad, y si no lo hacemos, la educación seguirá siendo competitiva, como son competitivas las relaciones entre los críos. Está en todo, no solo en la educación. Está claro que la educación está mal, pero creo que el problema es mucho más global.

Y si queremos cambiar algo tan global, ¿qué podríamos hacer?

Nora: creo que somos una sociedad muy egocéntrica, no miramos qué podemos hacer nosotras. Está claro que el cambio tiene que empezar siempre de una misma, y siempre esperamos a que los demás empiecen. Y volviendo al tema de la educación, creo que es la mejor herramienta para cambiar la sociedad. Hoy en día el instituto y el colegio son caminos rectos, en el que si no hay buenas notas, haces una formación profesional y esto se valora mucho menos que un bachillerato y la universidad. A mí la formación profesional me salvó la vida. Creo que no tiene que ser camino recto, los niños tienen que ver diferentes caminos, y hoy en día, se les cierran las puertas a hacer lo que realmente les gusta.

Pili: pero hablas de los estudios, y la educación es más que los estudios.

Nora: sí, igual porque en el colegio que fui yo no me enseñaron unos valores correctos para mí, o los que tengo ahora, no me los enseñaron en el colegio, la educación sexual, etc. Creo que hay un clasismo terrible dentro del colegio, creo que desde el colegio hay que abrir la mentalidad.

Txema: yo estoy de acuerdo en que la educación tiene un papel, pero no comparto con que se le eche la responsabilidad únicamente a la educación porque ésta responde al modelo de sociedad. Si no somos capaces de transformar el modelo de sociedad, el modelo educativo seguirá siendo el mismo pase lo que pase. Dentro de lo que podemos hacer, las personas cuentan y tenemos mucho que hacer: métodos de consumo, dónde y qué compramos, cuanto y como viajamos, etc. El turismo es una de las cosas más rompedoras del mundo, o sea, los precios caros de la vivienda, buena parte de la culpa la tiene el turismo. Entonces el cómo vivamos, es muy importante. Pero o rompemos nuestro individualismo y somos capaces de organizarnos y decidir qué tipo de sociedad queremos ser, o mientras nos lo estén diciendo de otro lado, reduce mucho las posibilidades de cambio personal. Si tienes que vivir en Berriozar y trabajas en Puente la Reina, necesitas un coche indiscutiblemente. Es muy importante lo personal, pero también lo político. Tenemos que convertir esas demandas en propuestas de vivir de otra forma y empujar hacia eso. Es tan importante lo personal como lo político y social.

Texto: Itziar Pérez Bueno · Foto: Iñaki Vergara Pérez


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