Berriozar,Cultura

Rotonda monumental

17 Sep , 2018  

Mikel Poza Undiano, artista y vecino de Berriozar es el autor del diseño, de un modo totalmente altruista, del monumento en conmemoración a la fuga del monte Ezcaba, que este año cumple 80 años.

¿Cómo surgió la idea?

Fue por iniciativa popular, algunos vecinos  y vecinas miembros de la asociación de memoria histórica conociendo la creación de la nueva rotonda vieron en ello la oportunidad de homenajear y recordar la fuga documentada más grande de Europa.
Recordemos que el Fuerte de San Cristóbal fue una cárcel desde 1934 hasta 1945, en la que hubo más de 4.000 presos, 796 fugados, 207 asesinados, 5 de ellos en Berriozar. Por este motivo coincidiendo con el 80 aniversario este colectivo vecinal se puso en contacto con las asociaciones de familiares y con el Ayuntamiento, expusieron su proyecto, fue aprobado y paulatinamente llevado a cabo.

¿En que consiste el diseño?

El espacio que va ocupar el monumento ya estaba delimitado desde el principio por 5 grandes piedras sacadas del monte Ezcaba, cinco piedras colocadas como símbolo del fuerte y representando a esos 5 hombres asesinados en Berriozar.
La filosofía del proyecto es aprovechar lo que teníamos hacerlo con el mínimo gasto posible, y con los recursos de los que ya disponíamos: piedres, tierra y en la parte superior coronando el monumento, una encina, el árbol más característico de Ezcaba.
Todo ello en representación del monte con nubes bajas, monte comido por la vegetación y personajes huyendo despavoridos.

El tamaño, las piedras… ¿sabes que está siendo el tema reiterativo estos meses entre los vecinos y vecinas?

Sí, el tamaño es grande porque contábamos con las enormes piedras y queríamos dar uso a los elementos que disponíamos.
Además, la idea era montar un monumento grande que llame la atención, que cause un gran impacto visual, que sea algo más que una decoración de una rotonda.
Un gran escenario teatral que suscite preguntas y que responda a esas preguntas, que el secreto guardado del Fuerte de San Cristóbal deje de ser secreto y todo el mundo sepa la historia y la verdad de lo que paso.

La gente hace comentarios de que las piedras se pueden caer, que la tierra se va a desparramar…

Aunque pueda parecer aparatoso, hay un arquitecto al frente de todo este proyecto, todo esta muy bien estudiado y planeada y no se va a mover.

También aclara que normalmente los artistas ocultan el proceso y creación de sus obras con lonas hasta que no están completamente terminadas, pero aquí se ha hecho al contrario, querían hacer partícipes a todos los vecinos y vecinas de su realización a sabiendas que iba a suscitar muchas dudas y comentarios. Poza pide un poco de paciencia, prevé que el monumento esté terminado a finales de año y cobre en primavera su máximo esplendor.


El Ayuntamiento también quiere aclarar y dar a conocer algunos conceptos.

Explican que la obra ha sido financiada por el Gobierno de Navarra, 150.000 destinados a su creación, y que, el artista Mikel Poza trabaja de manera totalmente altruista.

Respondiendo a los comentarios de los vecinos de que esta obra dificulta la visibilidad del tráfico, aclara que ese era el próposito inicial, la falta de visibilidad obliga a reducir la velocidad consiguiendo de este modo reducir la peligrosidad en este tramo un tanto conflictivo, ya que en este punto confluyen cuatro pasos de cebra. Esta zona es el vértice de Berriozar y desde aquí nuestros niñ@s se dirigen a la Escuela de Música, a la biblioteca, etc. y nuestros mayores al Centro de Salud, pudiendo ser bastante peligroso sino se ponían medidas. Por ello al tener menos visibilidad obliga a entrar muy despacio, consiguiendo eliminar peligros, se señala desde el Ayuntamiento.

Otra consecuencia positiva de la creación de esta rotonda es la reducción de contaminación acústica conseguida. Los ruidos de los coches han disminuido en la mitad, ya que antes transitaban a una velocidad media de 50 km/h y ahora circulan a 20 km/h. Al no haber semáforos no hay paradas y el sonido del tráfico es más continuado y suave.

Del mismo modo se han reducido las emisiones de CO2 en la atmósfera al conseguir un tráfico más lento, y de este modo hacer que Berriozar sea más sostenible.

A pesar de los iniciales temores de la población, se va comprobando que la regulación del tráfico se ha mejorado mucho y era muy necesaria. El objetivo es dar continuidad a esta fluidez hasta la vía del tren, eliminando todos los semáforos de la avenida y de esta manera, evitar paradas innecesarias con el consiguiente ahorro de tiempo a las y los conductores.

Con la construcción de la nueva rotonda y de las obras llevadas a cabo en la calle Aranzazu surgió la alarma que disminuirían los aparcamientos alrededor de esta zona. Los datos son que en la calle Aranzazu se han perdido cinco aparcamientos pero alrededor de la nueva rotonda se han ganado siete, por lo tanto Berriozar ha conseguido dos aparcamientos nuevos.

El Ayuntamiento valora muy positivamente las mejoras alcanzadas con esta nueva regulación, calma a los vecinos en torno a los miedos del posible derrumbe de las piedras del monumento decorativo y de la tierra, ya que todo esta perfectamente estudiado y tomado ejemplos de otras rotondas, existen unas mallas de contención que hacen imposible cualquier desprendimiento.

Señala que las y los jardineros se encargarán del mantenimiento de la vegetación y de plantar flores de temporada e invita a cultivar la paciencia ya que a finales de año está previsto que finalice la obra y en primavera todos podremos disfrutarla en su máximo esplendor.

Texto: Marian Baos (Momufela) • Bocetos: Mikel Poza


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