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Una década de cine

12 Nov , 2018  

Por primera vez en 10 años, todos los premiados estuvieron presentes en el Festival para recoger su galardón

Los 22 trabajos finalistas en esta X edición del Festival Internacional de Cortometrajes de temática social de Berriozar se visionaron entre los días 25 y 26 de octubre en el auditorio de nuestra localidad con una media de 100 personas en cada uno de los dos días de proyecciones. El sábado 27, con una concurrida sala, cerca de 150 asistentes, se presentaron los cortometrajes premiados por el jurado pudiendo conocer además a sus autores y autoras.

Un cuento familiar, del cineasta José Corral, fue el cortometraje ganador en esta X edición del FICBE, festival ya más que consolidado en Berriozar y al que cada año se presentan trabajos de diferentes países con una temática social de gran actualidad. El premio, dotado con 1.000 euros, fue entregado por el alcalde de la localidad, Raúl Maiza, y recogido por el propio director, José Corral.

Este corto refleja cómo mientras una madre prepara la cena, su hijo Rubén narra las aventuras de Rayo Galáctico, un valiente héroe espacial que se enfrenta al Doctor Maldad. A lo largo de la noche cada miembro de la familia retomará la historia, mostrando a través de esta aventura sus anhelos.

Lisbeth, de Aitor Bereziartua y Zero, de David Macián se alzaron con el segundo premio de la noche, ambos dotados con la cantidad de 300 euros. El primero de ellos trata sobre la memoria histórica y colectiva, buscando la verdad, la justicia y la reparación. El productor del cortometraje, Ander Iriarte fue quien recogió el galardón. Por otro lado, Zero, basado en la disputa que aún hoy mantienen los trabajadores de coca cola contra la multinacional de refrescos

El tercer premio recayó en The hive, de la catalana Sheila Avellaneda, donde se refleja el trabajo en equipo, el apoyo social y la organización entre las personas. La propia directora fue quien recogió el galardón.

El jurado del festival estuvo compuesto en esta ocasión por la directora de cine Merche Álvarez, el ganador del FICBE de 2017, Mario Torrecillas, la directora del Centro de Salud de Berriozar, Socorro Lizarraga, la productora de cine, Alicia Garaialde y la concejala del Ayuntamiento de Berriozar, Pilar Moreno.

“Este año se han recibido 207 cortos. El jurado, compuesto por personalidades del mundo artístico y por personas de diferentes entidades de la localidad, realiza un visionado de todos los trabajos y de ahí se seleccionan los 22 finalistas que se proyectarán en el festival. En esta ocasión se ha dado la circunstancia de que ha habido un empate a puntos para el segundo premio, así que hemos otorgado dos segundos premios. Además, el director ganador en esta edición de 2018 formará parte del jurado del próximo año”, explican desde la organización del Festival, quienes se muestran un año más agradecidos y satisfechos con el desarrollo del mismo. “Son años difíciles, donde la apuesta por las acciones culturales no ha estado de moda. Nosotros y nosotras seguimos trabajando con la ilusión y la esperanza de que estos eventos tienen sentido, y que deben de ser apoyados desde las administraciones y las entidades privadas”, apuntan.

Porteadoras, premio del público

Como en ocasiones anteriores, el público asistente a las sesiones proyectadas en el Auditorio pudo otorgar, mediante su voto, un premio dotado con otros 300 euros para uno de los trabajos finalistas. En esta ocasión recayó en Porteadoras – Las esclavas del sur, de Amparo Climent, que muestra la cruda realidad y narra la vida de las porteadoras melillenses un día cualquiera a la frontera sur española. Dos de estas mujeres son las protagonistas, que sobreviven realizando un trabajo precario y discriminatorio transportando equipaje de un lado al otro de la valla de Melilla, consideradas mulas de carga y esclavas del sur.

Tras la entrega de premios se proyectó por primera vez el trabajo VIDALOKA’L 2, segundo cortometraje (con una duración de 16 minutos) rodado en las calles de la localidad con ayuda de las trabajadoras sociales poniendo en valor el compromiso con su trabajo, en el que se deja al descubierto todo el tema de la violencia sexista, tema de gran actualidad, y con una dedicatoria muy especial para Blanca Esther Marqués, mujer asesinada por su pareja en enero de 2017 y que había participado en la primera parte de este cortometraje.

En numerosas ocasiones el público rompió en aplausos mostrando su apoyo a este trabajo.

Como en ocasiones anteriores se pudo contar con la colaboración de la Asociación Eunate de familiares de personas sordas, que pusieron a disposición del festival un intérprete de lenguaje de los signos.

El certamen de este año contó con una jornada más de lo habitual, el domingo día 28, en el que hubo ocasión de ver dos cortometrajes locales. Uno de ellos realizado por la peña Los Cubas, que este año celebra su 40 aniversario y en el que se mostraron momentos y anécdotas acontecidos durante este tiempo. Y por otro lado, el documental No crecen, de Josu Bayo, Ezequiel Degastaldi y José Luis Roig, que muestra el modo de vida del espectáculo del bombero torero y sus integrantes, los enanos, con los que viajaron y convivieron durante tres meses.

Texto: Paula Greño • Fotos: Patxi Pitillas


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