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De Berriozar a Cancún

22 Jun , 2021  

Nuestro vecino Alejandro Díaz debuta como entrenador de cesta punta en una Escuela que se ha creado en la ciudad mexicana de Cancún

Alejandro Díaz Pérez (Pamplona, 29 de agosto de 1993), ha dejado su pueblo, su trabajo, sus amigos y su familia para embarcarse en una aventura al otro lado del charco. Ha viajado hasta Cancún (México) para poner en marcha una Escuela de Cesta Punta o Jai Alai y enseñar allí esta modalidad deportiva que él lleva practicando y ensayando en su pueblo desde que tenía 10 años.

Tienes 26 años y te marchas solo a México, ¿estás nervioso o sientes miedo?

No, no estoy nervioso. Estoy acostumbrado a viajar solo, ya lo he hecho otras veces. Empecé con 22 años, quería probar y cambiar un poco de vida. He estado en Tailandia, Indonesia, China, Vietnam, Camboya o Nueva Zelanda, hasta que llegó el Covid y entonces tuve que volver.

Y en México, ¿ya habías estado? ¿Conoces algo?

Sí, varias veces. Jugando campeonatos y llevando hasta allí esta modalidad para darle un impulso. Hace poco se construyó un frontón y hemos estado en contacto con los dueños, que me propusieron ser el entrenador de una escuela que quieren crear. Así que a ello voy, con muchas ganas. Esto empezó ya a gestarse hace cinco años, cuando viajamos allí por primera vez.

¿Cuánto tiempo vas a estar allí? ¿Tienes pensado volver después?

En principio pasaré un año y no sé si volveré o me quedaré allá o en otro país. Nunca me ha atado nada y es una oportunidad que no quiero desaprovechar.

¿Echarás algo de menos de Berriozar?

Mi cuadrilla, mis amigos de siempre y las quedadas en la plaza Eguzki o en la “Lantze”. A mis padres y a mi abuela. Ella seguro que llora el día que me vaya y sepa que es para tanto tiempo.

Pero sé que van a seguir aquí, y lo de México puede que no vuelva a presentarse, no me gustaría quedarme con la duda. Prefiero hacerlo y ver qué pasa y no quedarme pensando: ¿y si lo hubiera hecho?

¿Cómo te adentraste en este deporte?

Empecé a jugar aquí, en Berriozar, cuando tenía 10 años. No conocía nada de este deporte, yo jugaba al fútbol. Xabi, mi entrenador, fue quién me propuso ir a probar un día y me quedé, siempre nos ha motivado mucho y nos ha llevado de un lado a otro para jugar. Estuve unos años compaginando el fútbol y la cesta (dedicando dos días de la semana a cada modalidad) y después abandoné el fútbol.

Al principio éramos muy pocos y me pareció un deporte raro y difícil de aprender, pero luego te engancha.

¿Qué es lo que más te gusta de practicar cesta punta?

La oportunidad que me ha dado de poder viajar tanto. Y del deporte en sí, me gusta la rapidez que tiene, lo bonito que es ver a cuatro personas jugando en un frontón y los reflejos que hay que tener, la forma de coger la pelota, las posturas…En su conjunto, es algo muy bonito para ver.

¿Qué cualidades se requieren para poder practicarlo?

Físicamente es importante estar en buena forma, porque se realizan esprines muy rápidos en frontones largos (de 50 o 54 metros). Saber coger la pelota, colocarla, lanzarla… al principio resulta complicado, no es tan fácil como parece visto desde fuera. También hay que tener concentración y muchos reflejos, es uno de los deportes más rápidos del mundo. Hace poco se batió el récord de velocidad, y se ha registrado en 319 km/h.

Y en un partido, ¿qué hay que hacer para batir al contrario?

Lo más importante es echar la pelota donde no se encuentre el contrincante, que es lo difícil. O si no, lanzarla al txoko, al 12, pegada a la pared. Pero a lo mejor en un partido las cosas no siempre salen como quieres, o el rival tiene el día y tu no.

¿Has llegado a debutar en profesionales?

Tuve la ocasión de hacerlo, pero el salto a profesionales no es fácil, y aunque no lo parezca, hay mucha política detrás y mucha gente que mete mano. Yo realicé una prueba en la que solo me dieron dos minutos. En ese tiempo es imposible ver si un jugador es bueno o no. Ese día, antes de la prueba, ya había gente con el contrato firmado. Es una pena, pero no a todos se les da las mismas oportunidades.

Me hubiera gustado poder dar el salto a la categoría de profesionales y probar la experiencia, pero de momento no ha podido ser, y ahora tengo que estar centrado en lo de Cancún.

Mucha suerte en esta aventura y a seguir consiguiendo éxitos en este deporte.

La Escuela de Berriozar

La Escuela de Cesta Punta de Berriozar lleva funcionando desde el año 2003, por iniciativa de unos pelotaris profesionales navarros, uno de ellos vecino de la localidad.

Xabi Gamarra, uno de los fundadores de la escuela, explica que la intención era “promover, enseñar y disfrutar en Berriozar de una de las modalidades de la pelota más bella, la cesta punta o Jai Alai, que es como se la conoce internacionalmente. Casualmente, captamos a cuatro alumnos y alumnas que estaban jugando con unos guardabarros de bicicleta a coger y tirar una pelota de tenis contra una pared del polideportivo. Les dije a ver si querían empezar a ensayar esta modalidad de la pelota vasca, que era a lo mismo que ellos estaban jugando contra la pared. Conseguimos cuatro cestas pequeñas para ellos y ellas y así empezamos. Fueron los primeros cuatro, (dos chicas y dos chicos), y como curiosidad, las chicas fueron las primeras aquí en Hegoalde que empezaron a jugar a cesta”, afirma Gamarra.

Uno de estos primeros alumnos fue Alejandro Díaz, quien debuta este año como entrenador en una escuela de Cancún.

Actualmente, en la escuela de Berriozar participan un total de 23 pelotaris (todos ellos chicos y de entre 12 y 30 años) que ensayan (en cesta punta se le llama así a los entrenamientos) dos días a la semana en el frontón corto de Berriozar y otro día en el frontón largo de la localidad vecina de Astráin.

“Desde estas líneas invitamos a todas las chicas de Berriozar a apuntarse en nuestra escuela, puesto que la cesta punta ha iniciado aquí en Hegoalde una serie de competiciones femeninas con chicas de todas las provincias de alrededor. Es una modalidad muy bella con posturas de gran plasticidad, que muchas de ellas parecen ballet clásico. Además, contra la creencia de que es una modalidad agresiva y bestia, es todo lo contrario: agilidad, habilidad, astucia y compañerismo”, señala Xabi Gamarra, entrenador de la escuela desde sus inicios.

Durante el año disputan diferentes campeonatos, tanto públicos, en individual y parejas (Campeonato Navarro y Campeonato de Euskal Herria), como privados (torneos organizados por clubes o entidades privadas).

A lo largo de sus casi 20 años de trayectoria, Berriozar ha conseguido infinidad de victorias en el Campeonato Navarro incluso haciendo triplete en alguna ocasión, obteniendo el título en tres de las cuatro categorías existentes. Al otro lado del charco, pelotaris de esta escuela también han triunfado este año, alzándose con el torneo sub 22 de Cancún. Los jugadores senior también han conseguido varios títulos en esta ciudad mexicana, y aunque el torneo de Euskal Herria se les resiste, ya que hay mucho nivel, esperan que la nuevas generaciones consigan alguna victoria y puedan debutar en Estados Unidos.

Esta modalidad fue llevado a Estados Unidos por empresarios de las apuestas y llegó a haber mas de 60 frontones, desde Las Vegas hasta Miami, frontón en el que en las gradas entran hasta 10.000 personas, y hasta los años 80 se llenaba prácticamente todos los días, pasando por Nueva York, Boston, Connecticut, Reno u Orlando. En México también gustó y gusta mucho y se crearon frontones en Acapulco, Cancún, o Tijuana. También en Cuba, Brasil, Italia, Bruselas, España, Egipto o Filipinas.

“El Jai Alai o Cesta Punta fue muy importante en una época pero ahora, desgraciadamente, otros deportes se han puesto de moda. Poco a poco se está recuperando su práctica como juego bello, ancestral y como joya turística”, finaliza Xabi Gamarra.

Texto: Paula Greño Floristán · Fotografía: Iñaki Vergara Pérez


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