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Entrevista a Mauge Cañada, psicóloga

11 Dic , 2014  

“Cuanto más vivimos y hacemos real aquello que soñamos, más fuerza tiene”

Mauge Cañada es la encargada de impartir el curso “Una psicología de la felicidad para tiempos de crisis” organizado por la Natureskola de Berriozar para este curso. Hemos querido hablar con esta psicóloga para conocer de primera mano las claves del curso.

En la presentación del curso mencionas que las personas olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias. ¿Por qué somos tan olvidadizas?
Más que olvidadizas igual tenemos un deseo de que aquellas cosas que son tan relevantes para nuestra forma de vida no dependan de nosotros. Hay un intento de evitar que la felicidad dependa de mí. Si lo dejamos estar como circunstancias que no están bajo mi control, puede ser quizá como una hoja que se la lleva el viento, a merced de las circunstancias sociales, económicas, vitales, etcétera, pero que no tengo un control sobre ellas.
Hay una contradicción fuerte entre una cultura que nos está demandando como esta cultura del bienestar, estar feliz, estar alegre pero, por una parte, esta felicidad no tiene el grado suficiente de libertad para ejercer esos movimientos que nos puedan hacer felices. Por otra parte, es una cultura que nos busca dependientes. Entonces en esa dependencia, cuanto más dependientes somos de lo social, menos autónomos libres somos.
Otro de los temas relevantes en el curso sería la participación social. ¿Por qué es importante recuperar la participación e influencia en lo social?
Porque las personas somos seres sociales, entonces el no participar es como amputarnos una parte esencial de nuestra experiencia vital. Y esta idea de personas en sus estados de bienestar separados del resto, o sin tener un tejido social en el que participar, es algo que nos limita. Digamos que todo el espacio de necesidades a nivel afectivo, a nivel de comunicación o de relación se puede volver un poco claustrofóbico, cuando el mundo es muy pequeño.
Digamos que recuperar el espacio social como un espacio de relación y el espacio político como espacio de libertad forma parte de aspectos naturales del ser humano. Se trata de recuperar algo que pertenece a la manera que somos las personas, bastante más sociales de lo que aparentamos.
Es como sentir que tu casa no son solo las cuatro paredes, tu casa es tu barrio, tu pueblo, tu gente, etc. son conceptos que cuanto más se amplían, mas riqueza vital tenemos.
Y que nos puedes contar sobre la resilencia, ¿qué es?La capacidad que tiene un organismo o un sistema de resistir impactos y volver a la situación de equilibrio en el menor tiempo posible. Adaptarnos y poder extraer lo mejor de una situación difícil e incorporar nuevas experiencias.
Mencionas proyectos alternativos de vida. ¿Por qué crees que deben de existir estas alternativas?
No sé si deben, pero realmente en el ser humano en nuestras sociedades, el espacio de los sueños altos, el vivir más acorde con una serie de principios nos lleva a pensar y sentir que sí se puede vivir de una forma más armónica.
Es también una demanda que llega de la realidad ecológica y económica, el modo de vida que tenemos solo puede sostenerse si tres cuartas partes del planeta no tienen.
Entonces es una opción que yo conscientemente no quiero hacer, me viene dada por vivir en esta parte del mundo pero no quiero ser complaciente con este modo de vida. Y por lo tanto, es coger otra ruta que explorar. Como podemos compartir más, de manera que seamos menos pesados para este planeta. Cuanto más vivimos y hacemos real aquello que soñamos, más fuerza tiene.

TEXTO: RAMÓN URIZ • FOTO: IÑAKI VERGARA


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