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La adicción al juego se desarrolla cada vez más rápido y en edades más tempranas

27 Oct , 2022  

En 2020, una decena de colectivos de Berriozar, reunidos en la Plataforma Contra las Casas de Apuestas de Berriozar se manifestaban por las calles del pueblo para denunciar la apertura de un nuevo local de juego en la localidad.

Unos meses antes, ante la creciente preocupación social que estaba generando la expansión del sector del juego en Navarra el gobierno paralizó la concesión de nuevas licencias para locales de juego. En muchos ayuntamientos, como el de Berriozar, se aprobaban ordenanzas para regular el funcionamiento de este tipo de establecimientos. 

Sin embargo ni todas estas medidas, ni la aprobación en junio de 2022 de la nueva Ley de Juego en Navarra, que desde la Asociación Aralar, especializada en ludopatía, califican como “insuficiente”, han servido para poner  freno al aumento de los casos de ludopatía en Navarra. 

Aralar ha ayudado en los últimos 26 años a casi 1.100 personas a superar la adicción al juego. “Vemos cada día cómo llegan personas rotas por el juego. Por fortuna, muchas lo superan y recuperan su vida”, afirma Raquel Pardo, presidente de esta asociación. 

En Navarra se estima que hay alrededor de 2.500 personas, entre 15 y 65 años con un posible trastorno por juego. La adicción se desarrolla ahora en uno o dos años, frente a los 7-8 de hace una década, y la edad también se ha reducido puesto que la mayoría tienen menos de 35 años. 

Preocupa especialmente la proliferación del juego on line y el fenómeno de las apuestas deportivas que está haciendo mucho daño entre la juventud, por la peligrosa asociación que se hace entre los valores positivos del deporte y el juego. Apostar forma parte del ocio de muchos jóvenes. “Por eso es tan importante la prevención y las charlas que impartimos en colegios y asociaciones, tanto sobre juego como el uso de pantallas”, señalan desde Aralar. 

Una de cada tres personas con problemas de juego es mujer

Sin embargo las mujeres con ludopatía son invisibles. Son muy reticentes a pedir ayuda. Sólo lo hace un porcentaje muy pequeño. Éste es el motivo por el que la Asociación Aralar, ha lanzado una campaña dirigida a ellas, “que sepan que no son las únicas y que no están solas”, señala Raquel Pardo. 

En general, la sociedad tiene muy mala imagen de la persona con ludopatía, indican desde Aralar. Y en el  caso de las mujeres se penaliza doblemente. 

Los datos que recoge Aralar confirman esta tendencia. En 2021 pasaron por la Asociación 104 personas con problemas de juego, de las que únicamente un 11,54% son mujeres. Sin embargo cuando se trata de cuidar son mayoría y representan el 66,6% de las personas de apoyo y familiares que también atiende la asociación. “Se implican mucho más que los hombres en los procesos de rehabilitación”, indica la presidenta. 

Con esta campaña queremos que nos conozcan y que den el paso de pedir ayuda.


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